El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) observa que existe un acuerdo generalizado entre los actores económicos de que el actual clima de inversión y la estabilidad económica y financiera del país son mejores que en años anteriores y durante la pandemia de COVID-19.

Según un artículo del economista Osvaldo Lagares del Departamento de Regulación y Estabilidad Financiera, las actividades productivas se han expandido, las presiones inflacionarias han disminuido y el empleo ha alcanzado niveles históricos, fomentando la estabilidad, el crecimiento y el desarrollo económico nacional.

El artículo «Perspectivas de crecimiento y estabilidad en la República Dominicana» también señala que el desempeño económico del país ha mejorado su perspectiva de calificación de riesgo, como lo demuestra el índice de bonos de mercados emergentes (EMBI) de la República Dominicana, que es inferior al promedios regionales y globales. De cara a 2024, el BCRD apunta a que el crecimiento económico regrese a su trayectoria potencial de 5,0%, que la inflación se mantenga en torno al rango objetivo de política de 4,0% ± 1,0% y que las tasas de interés disminuyan, siempre que los factores de riesgo no aumenten.

Lagares también espera que el tipo de cambio se mantenga relativamente estable, impulsado por los aumentos previstos en las remesas, los ingresos del turismo y la inversión extranjera directa. Además, las medidas de política macroprudencial y una gestión adecuada de la liquidez por parte de los intermediarios financieros se consideran cruciales para ampliar el crédito y respaldar el crecimiento económico, manteniendo al mismo tiempo la estabilidad de los precios y del sistema financiero.

El BCRD permanece atento al monitoreo de los factores de riesgo internacionales que podrían afectar el desempeño económico del país y está listo para implementar medidas preventivas según sea necesario para salvaguardar la estabilidad y el crecimiento.