El presidente Luis Abinader ha emitido el decreto 663-23, declarando como asunto de alto interés nacional la regulación y bioseguridad de las granjas porcinas en República Dominicana. Esta medida es vista positivamente por los criadores de cerdos, representados por Miguel Olivo, presidente de la Federación Dominicana de Criadores de Porcinos (Fedopor). El decreto tiene como objetivo fortalecer la producción porcina mediante el establecimiento de mecanismos legales para la vigilancia de enfermedades, la notificación temprana y la gestión de residuos. Se destaca el reconocimiento de la importancia de la porcicultura en el país al declarar de alto interés nacional su regulación y bioseguridad. Se espera que este paso tenga impactos positivos en la salud pública, la economía, la sostenibilidad y el acceso a los mercados internacionales.

Si bien el sector porcino saluda esta iniciativa, preocupa un proyecto de ley que autoriza al Poder Ejecutivo a importar alimentos sin aranceles en situaciones de emergencia. El temor es que tal medida pueda conducir a un aumento de las importaciones de carne, especialmente de Brasil, lo que representa una amenaza potencial para la cría de cerdos local. El proyecto de ley, aprobado por la Cámara de Diputados, enfrenta oposición y será considerado por el Senado. A pesar de tener una industria porcina bien desarrollada, República Dominicana ha experimentado un aumento en las importaciones de carne de cerdo, alcanzando 176.765,18 toneladas métricas entre 2020 y finales de 2022. La tendencia indica desafíos potenciales para el sector porcino nacional.