Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), instó a aumentar los esfuerzos internacionales para llegar a una decisión sobre la moneda digital del banco central (CBDC) durante una mesa redonda en Rabat. El CBDC se ve como una alternativa a los riesgos potenciales que plantean los proyectos privados de criptomonedas.

Georgieva enfatizó la importancia del problema y destacó que alrededor de 114 bancos centrales en todo el mundo se encuentran actualmente en la fase de experimentación, con diez países, incluida China, en la fase final. Sin embargo, reconoció que algunos bancos centrales han detenido las discusiones debido a las complejidades involucradas.

El Director Gerente del FMI destacó el potencial transformador de las CBDC, en particular para ampliar el acceso a los servicios bancarios y mejorar la inclusión financiera. También señaló las ventajas de costos más bajos y una mayor velocidad y eficiencia en las transferencias transfronterizas.

Georgieva señaló que el costo actual de las transferencias se ubica en 6,3%, lo que resulta en una pérdida de $45 mil millones entre los intermediarios. Subrayó la necesidad de un sistema de interoperabilidad entre países para garantizar una transición exitosa a la moneda fiduciaria digital. El FMI está trabajando activamente en una plataforma global para que las CBDC aborden los riesgos potenciales asociados con esta transición.

Durante su visita a Marruecos, Georgieva también repasó los preparativos de la próxima reunión anual del FMI y el Banco Mundial, que se celebrará en Marrakech en octubre.