La infraestructura de distribución eléctrica de la República Dominicana enfrenta un desafío crítico con más del 50% de la red operando a su máxima capacidad, lo que resulta en frecuentes interrupciones de energía. Para abordar este tema, el país ha iniciado acciones apoyadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para fortalecer el sistema eléctrico y mejorar la inversión en infraestructura de distribución como parte de un proyecto más amplio destinado a reforzar la matriz energética y garantizar un suministro eléctrico seguro. para todos los ciudadanos.

Empresas clave de distribución de electricidad, incluidas Edenorte, Edesur y Edeeste, han experimentado un aumento en las pérdidas de energía, alcanzando el 35,9% de enero a noviembre de 2023, en comparación con el 31,9% en el mismo período de 2022. El BID ha comprometido US$263 millones en financiamiento para que este proyecto modernice la infraestructura, promueva las fuentes renovables, mejore la continuidad del servicio eléctrico y brinde programas de capacitación con enfoque de género para mujeres en la operación de sistemas de energía solar.

Un programa de transición hacia la movilidad eléctrica, apoyado por BID Lab, tiene como objetivo mitigar la contaminación ambiental y acústica provocada por las motocicletas de combustión utilizadas en las entregas en el Gran Santo Domingo.

Esta iniciativa espera introducir motocicletas eléctricas para reducir las emisiones y mejorar la calidad del aire, con planes para reemplazar 2.000 motocicletas de combustión por eléctricas en el Gran Santo Domingo, lo que indica un avance hacia un futuro más sostenible para la República Dominicana.

Los esfuerzos del BID incluyen financiar proyectos para aumentar la generación de electricidad renovable y reducir la dependencia de los combustibles fósiles, contribuyendo a reducir los niveles de contaminación y desplazando las emisiones de CO2. A pesar de estas iniciativas, las pérdidas de energía para las distribuidoras han aumentado del 32,7% a principios de 2023 al 35,9% en noviembre del mismo año, lo que subraya los desafíos que enfrentan las empresas de distribución de electricidad para mitigar las pérdidas.