En 2024, América Latina se enfrenta a desafíos económicos comunes, como la desaceleración económica, la desigualdad y el aumento de los costos de la deuda. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta un crecimiento del PIB regional del 1,7% para 2023, pero advierte un escenario macroeconómico global complejo. Argentina enfrenta múltiples desafíos económicos, incluida la hiperinflación y una alta tasa de pobreza.

El nuevo gobierno encabezado por el presidente Javier Milei apunta a estabilizar la macroeconomía mediante ajustes fiscales y abordando los pasivos del Banco Central. Se espera que Brasil, la economía más grande, experimente una desaceleración en 2024 debido a los desafíos en el sector agrícola y la necesidad de reformas fiscales.

En México, los desafíos clave incluyen inversiones en infraestructura, aprovechar las asociaciones con Estados Unidos y gestionar la incertidumbre política en torno a las elecciones. Chile se centra en el crecimiento económico en 2024, con medidas como recortes agresivos de las tasas de interés e iniciativas de promoción de inversiones. Los desafíos de Colombia para 2024 incluyen controlar la inflación, reducir las tasas de interés y estimular la actividad económica.