Estados Unidos impuso sanciones a ocho personas asociadas con Hamás, tanto en Gaza como en el extranjero. Esta medida es la cuarta ronda de sanciones financieras contra el grupo islamista palestino desde el ataque del 7 de octubre a Israel.

Entre los sancionados se encuentran Ali Baraka, jefe de asuntos exteriores de Hamás que opera desde el Líbano, y Jihad Yaghmour, representante del grupo en Turquía. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos congeló sus activos, citando su papel en la gestión de las finanzas de Hamás en el exterior.

Las sanciones tienen como objetivo desmantelar las redes financieras de Hamás y disuadir las actividades terroristas. Estados Unidos actuó en coordinación con el Reino Unido, que también impuso sanciones a siete personas vinculadas a Hamás el mismo día.