Las violentas manifestaciones antigubernamentales en Puerto Príncipe, la capital de Haití, provocaron al menos seis muertos y más de una docena de heridos.

Los manifestantes, que exigían la dimisión del Primer Ministro Ariel Henry después de 30 meses en el poder sin avances tangibles, se enfrentaron con las fuerzas del orden, lo que provocó bajas, entre ellas cinco miembros de la Brigada de Vigilancia de Áreas Protegidas (BSAP). También estallaron protestas en otras ciudades como Les Cayes y Jérémie, con informes de heridos, saqueos e incendios de instituciones públicas.

Los manifestantes, algunos armados, intentaron forzar la salida del primer ministro, quien permaneció en silencio en medio de los disturbios.

La policía dispersó las protestas encabezadas por la oposición con gases lacrimógenos y balas. La capital permaneció barricada, previendo nuevas protestas al día siguiente.