El nuevo Congreso de Guatemala para el período 2024-2028, compuesto por 160 diputados, asumió oficialmente sus funciones luego de una sesión retrasada. La toma de posesión allanó el camino para que Bernardo Arévalo de León asumiera la presidencia.

La transición se produjo tras una turbulenta sesión de clausura de la legislatura 2020-2024, marcada por disturbios dentro y fuera de las instalaciones parlamentarias.

Los diputados del Movimiento Semilla, un partidario clave de Arévalo, enfrentaron suspensiones ordenadas por un juez penal y una comisión del Congreso. Sin embargo, la efectividad de estas decisiones podría estar sujeta a revisión por parte de la nueva dirección del Congreso y a votación plenaria. A pesar de los desafíos, la representación del Movimiento Semilla ha aumentado de seis a 23 escaños.

El partido Vamos, que apoya al presidente saliente Alejandro Giammattei, tiene 39 escaños pero enfrenta una fragmentación interna, lo que podría conducir a alianzas con otros grupos políticos.

El partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), liderado por Sandra Torres, tiene 28 escaños y sigue siendo una fuerza significativa. La OEA y la UE instaron al Congreso de Guatemala a respetar la constitución y transferir el poder a Arévalo, enfatizando la expresión democrática del pueblo en las recientes elecciones.