Nayib Bukele, el actual presidente de El Salvador, busca la reelección inmediata el domingo a pesar de la prohibición constitucional. Confía en ganar y se compromete a abordar gradualmente décadas de abandono y corrupción en el país.

En un vídeo compartido en las redes sociales, destaca los esfuerzos en curso para mejorar la educación y reconoce que aún queda mucho por hacer. Esto se produce en medio de un período de silencio electoral, pero el gobierno ha estado publicando anuncios que muestran los logros de Bukele.

Surgen preocupaciones sobre las implicaciones de la reelección de Bukele, incluidos posibles abusos contra los derechos humanos, autoritarismo y ataques a la prensa. A pesar de su popularidad por reducir las tasas de criminalidad, su administración es criticada por tendencias autoritarias y violaciones de los derechos humanos, incluidos ataques a periodistas. Si es reelegido, se teme que estos problemas se intensifiquen.