La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas instó a Bielorrusia a detener e investigar de inmediato la persecución y detención de miles de personas por razones políticas, desde las elecciones presidenciales de 2020 hasta 2023.

Hicieron hincapié en el procesamiento y las sentencias injustas de los detenidos y el maltrato de sus abogados. El informe destacó la detención arbitraria de menores, los juicios políticos contra jóvenes y los arrestos de mujeres y familiares de presos políticos. Se señalaron los cierres de espacios cívicos y las restricciones a la libertad de expresión, especialmente a la luz de las próximas elecciones.

Se condenó el uso intensificado de leyes antiterroristas y antiextremistas para reprimir a la oposición, junto con la preocupación por las desapariciones forzadas de miembros de la oposición. Se pidió a las autoridades bielorrusas que revelaran información sobre el paradero de las personas detenidas y que pusieran fin a las detenciones arbitrarias.

Además, se confirmaron violaciones de los derechos al trabajo y la educación de supuestos opositores, incluidos despidos y etiquetas de «extremistas».