Más de 2.000 empleados de la mina de platino Bafokeng Rasimone en Sudáfrica han organizado una protesta clandestina desde el lunes, exigiendo fondos de pensiones impagos y otras quejas.

La mina es propiedad de Impala Platinum (Implats), que confirmó la protesta ilegal en curso y suspendió todas las operaciones garantizando el bienestar de los participantes. Unos 167 trabajadores regresaron a la superficie, mientras que 2.038 permanecen bajo tierra.

La disputa está relacionada con malentendidos derivados de un reciente cambio de propiedad, particularmente en lo que respecta a acuerdos de participación en las ganancias, fondos de pensiones y primas. Este incidente sigue a protestas similares en Sudáfrica, como la de octubre en la que participaron 540 empleados de la mina de oro Gold One International por un conflicto sindical.