La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) enfrentó una oposición generalizada en la República Dominicana por su intento de abrir un centro de atención a migrantes en Punta Cana. A pesar del rechazo unificado de varios sectores, los Ministerios del Interior y de Policía y de Relaciones Exteriores no se comunicaron sobre el tema de manera consistente.

La Cancillería elogió el trabajo de la OIM y afirmó que el tema había sido tergiversado, mientras que Interior y Policía enfatizaron los límites de la autoridad de la organización en el país y solicitaron la cancelación de la apertura del centro, lo que la OIM habría aceptado.

El gobierno reafirmó su postura sobre las deportaciones de inmigrantes ilegales y su negativa a permitir campamentos para refugiados extranjeros con estatus migratorio irregular. La Cancillería aclaró que el gobierno dominicano no había autorizado ningún centro de recepción de migrantes y que la invitación de la OIM para relanzar una oficina en La Altagracia había sido tergiversada.

Enfatizó la cooperación histórica de la OIM con el Estado dominicano e instó al periodismo responsable a evitar la difusión de información falsa o distorsionada que cause preocupación injustificada entre los ciudadanos.