En resumen, el ministro israelí de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha pedido el cese de la ayuda humanitaria a la Franja de Gaza tras un altercado que se saldó con la muerte de más de un centenar de palestinos. Ben Gvir sostiene que proporcionar ayuda a Gaza pone en peligro a los soldados israelíes y apoya a Hamás.

El incidente se produjo cuando camiones que transportaban ayuda fueron atacados por una multitud hambrienta, lo que provocó víctimas.

El ejército israelí niega su participación directa en las muertes, pero reconoce un incidente separado en el que se disparó contra habitantes de Gaza, citando amenazas percibidas en una zona de guerra. Hamás condena el incidente como intencionado y acusa a Israel de genocidio y limpieza étnica.