En el Alto Manhattan, hogar de una importante población dominicana, se observaron apasionados debates tanto sobre política como sobre béisbol, centrándose particularmente en las recientes elecciones municipales en República Dominicana. En calles como Saint Nicholas, Amsterdam, Audubon, Broadway, Sherman, Post, Dyckman, 181 y 207, así como en establecimientos de propiedad dominicana como restaurantes, bodegas, barberías, salones de belleza y tiendas, se desarrollaron animados debates. entre individuos con distintos puntos de vista.

Partidos políticos clave como el PRM, FP, PLD y PRD fueron los puntos focales de estas discusiones, y cada partidario defendió fervientemente a su partido y candidato preferido. Algunos individuos estaban tan absortos en el discurso que llamaron la atención de los transeúntes.

Un observador local mencionó la amplia comunicación entre las comunidades dominicanas en la ciudad de Nueva York y posiblemente en todo el mundo, con numerosas llamadas, mensajes de WhatsApp, tweets y correos electrónicos intercambiados a lo largo del día para mantenerse actualizados sobre los procedimientos electorales en sus ciudades de origen.

A pesar del entusiasmo, muchas discusiones carecieron de base fáctica, con cifras distorsionadas y aspectos del proceso electoral pasados por alto.

En cuanto a las estadísticas electorales, un total de 8.105.151 dominicanos estaban habilitados para votar, con 19.194 candidatos de 35 partidos políticos y 10 movimientos compitiendo por 3.849 cargos. Entre los candidatos había 8.134 mujeres y 10.880 hombres. Los cargos en disputa incluyeron alcaldes, vicealcaldes, concejales, suplentes, directores distritales, subdirectores y miembros de distritos municipales.

En las elecciones, en 4.420 distritos y 17.317 mesas electorales, un número importante de candidatos compitieron por diversos puestos, con una notable presencia tanto de hombres como de mujeres en la carrera electoral.

El proceso electoral involucró a un gran número de funcionarios, entre ellos personal de mesa, miembros de la Policía Militar Electoral, facilitadores y técnicos de sede. En términos de edad demográfica, los votantes elegibles iban desde menores que se convirtieron en adultos el día de las elecciones hasta personas mayores de 71 años, lo que refleja un electorado diverso que participa en el proceso democrático.