Estados Unidos ha expresado su preocupación por una nueva ley de seguridad nacional en Hong Kong, que entrará en vigor este año, que podría restringir las libertades personales y socavar el marco de «un país, dos sistemas».

Estados Unidos está particularmente preocupado por las definiciones amplias y vagas de «secretos de Estado» e «interferencia externa», por temor a que puedan utilizarse para reprimir la disidencia por temor a ser arrestados y encarcelados.

Esta legislación propuesta, basada en el «Artículo 23» de la Ley Básica de Hong Kong, tiene como objetivo ampliar los poderes legales para reprimir la disidencia, luego de las protestas antigubernamentales en 2019.

Estados Unidos también teme posibles impactos negativos en los ciudadanos, las inversiones y las empresas estadounidenses en Hong Kong. Kong, así como la aplicación extraterritorial del artículo 23 para restringir la libertad de expresión de ciudadanos y residentes estadounidenses.

Estados Unidos cree que promulgar dicha legislación violaría aún más los compromisos internacionales de China y socavaría el marco de «Un país, dos sistemas» establecido desde el regreso de Hong Kong a China en 1997. Esta nueva ley es independiente de la Ley de Seguridad Nacional de 2020 impuesta por Beijing, que ya ha restringido derechos y libertades en Hong Kong.