Durante una reunión de embajadores, el primer ministro checo, Petr Fiala, destacó la necesidad de que la diplomacia checa dé prioridad a la seguridad y la prosperidad. Discutió los desafíos relacionados con la situación actual en Ucrania, incluida la fatiga que surge de ella.

Fiala también abordó las preocupaciones sobre la amenaza rusa y la seguridad energética, instando a cautela con respecto a las acciones de China. Pidió apoyo continuo a Ucrania, su integración en la UE y la OTAN y los esfuerzos de reconstrucción de posguerra.

Fiala hizo hincapié en contrarrestar los intentos de recrear esferas de influencia y promover intereses y alianzas de defensa. Reconoció las complejidades del desarrollo del conflicto y discutió la independencia energética mediante la transición a fuentes de energía no rusas.

Fiala también destacó la importancia de las relaciones con los aliados y elogió la cooperación práctica del Grupo de Visegrado. El encuentro comenzó con un homenaje a los diplomáticos recientemente fallecidos.