El comisionado general de la UNRWA, Philippe Lazzarini, anunció hoy que rescindirá inmediatamente los contratos de varios miembros del personal, luego de que las autoridades israelíes proporcionaran «información sobre la presunta participación de varios empleados de la UNRWA en los horribles ataques contra Israel el 7 de octubre».

Lazzarini también iniciará una investigación «para establecer la verdad sin demora», así como «para proteger la capacidad de la Agencia de prestar asistencia» en la Franja de Gaza, donde el 85% de la población (1,9 millones de gazatíes) está desplazada y viviendo una crisis humanitaria sin precedentes.

Tras el anuncio, Estados Unidos decidió suspender temporalmente su financiación para la UNRWA.

«Estados Unidos está extremadamente preocupado por las acusaciones de que doce empleados de la UNRWA podrían haber estado involucrados en el ataque terrorista de Hamás contra Israel», afirmó el Departamento de Estado en un comunicado.

Sin embargo, el Gobierno estadounidense reconoció que la agencia ha desempeñado hasta ahora «un papel fundamental» para brindar asistencia a los palestinos, como alimentos y medicinas, y ha «salvado vidas».