El ejército israelí informó que había reanudado los ataques contra unos 200 objetivos de Hamás en la Franja de Gaza después de que expirara la tregua. Los ataques, en los que participaron fuerzas terrestres, aéreas y navales, tuvieron como objetivo áreas con trampas explosivas, túneles, puntos de lanzamiento y centros de mando operativo designados por Hamás.

El Ministerio de Salud de Gaza informó de 109 muertes y cientos de heridos. La situación en Gaza, especialmente en el norte, se describe como extremadamente catastrófica debido a los hospitales dañados. El director de la UNRWA advirtió sobre un potencial aumento de enfermedades transmitidas por el agua y otros riesgos para la salud debido a la falta de alimentos, agua potable y las malas condiciones de vida.