El líder de la oposición rusa Alexei Navalny murió repentinamente en prisión, confirmado por los servicios penitenciarios, causando problemas al jefe del Kremlin, Vladimir Putin. Navalny, de 47 años, había regresado a Rusia en 2021 tras sobrevivir a un incidente de envenenamiento que atribuyó a Putin.

La muerte de Navalny se produjo durante el viaje de trabajo electoral de Putin a Chelyabinsk, lejos de la prisión donde estaba recluido Navalny. Según los informes, Navalny se enfermó después de una caminata bajo temperaturas gélidas y perdió el conocimiento, a pesar de los esfuerzos por reanimarlo. Se envió una comisión para investigar las circunstancias que rodearon su muerte.

El traslado de Navalny a una remota prisión ártica y el tratamiento que recibió allí habían generado preocupaciones sobre su bienestar. Los líderes occidentales y la esposa de Navalny, Yulia Navalnaya, culparon a Putin por su muerte y juraron justicia.