En el juicio contra el expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández en Nueva York por cargos de narcotráfico, la Fiscalía lo acusó de utilizar la Policía, el Ejército y el sistema de Justicia de Honduras para proteger a los narcotraficantes y amasar riquezas.

El fiscal enfatizó que Hernández enviaba grandes cantidades de cocaína a Estados Unidos, asociándose con cárteles poderosos como el de Sinaloa.

La defensa respondió afirmando que no hay pruebas suficientes para respaldar las acusaciones y destacó los esfuerzos de Hernández para reducir el narcotráfico en Honduras y colaborar con las autoridades estadounidenses, incluida la extradición de 21 narcotraficantes durante su administración.