La prohibición del Tribunal Superior de Nairobi de enviar mil agentes de policía kenianos a Haití para una misión de la ONU añade complejidad a la crisis política y social de Haití.

El gobierno de Kenia planea apelar el fallo, alegando la falta de un acuerdo recíproco con Haití. Mientras tanto, está previsto que el lunes comiencen protestas en Haití contra el gobierno del primer ministro Ariel Henry.

La fuerza multinacional aprobada por la ONU tiene como objetivo celebrar elecciones y fortalecer a la policía haitiana para combatir a las bandas armadas. Sin embargo, la escalada de violencia antes del 7 de febrero, fecha del cambio de mando en Haití, plantea desafíos. Edwin Paraison, ex cónsul de Haití en República Dominicana, sugiere buscar alternativas dentro de la constitución para abordar la crisis.

El rechazo del despliegue militar de Kenia en Haití por parte de la sociedad civil haitiana y la oposición keniana pone de relieve las tensiones subyacentes. A pesar de la participación internacional, resolver la crisis de Haití requiere en última instancia que los haitianos asuman una responsabilidad soberana.