Las Naciones Unidas han lanzado su llamamiento anual para recaudar 46.400 millones de dólares hasta 2024 para hacer frente a emergencias humanitarias, con el objetivo de ayudar a 180,5 millones de personas que enfrentan crisis relacionadas con conflictos, desastres inducidos por el cambio climático o colapsos económicos.

La cantidad solicitada es inferior a los 56.700 millones de dólares del año anterior, con asignaciones principales para Siria, Ucrania, Afganistán, Etiopía, Yemen y un aumento significativo para los Territorios Palestinos. La ONU busca fondos adicionales para los refugiados internacionales, especialmente de Siria, Sudán del Sur, Sudán y Ucrania.

En América Latina se solicitan donaciones para Venezuela, Colombia, El Salvador, Guatemala, Haití y Honduras. A pesar de las necesidades urgentes, las donaciones para este año son insuficientes, lo que genera preocupación sobre el cumplimiento de los objetivos humanitarios.

La ONU advierte que en 2023 la ayuda podría disminuir por primera vez desde 2010, y que los conflictos, las emergencias climáticas y las crisis económicas provocarán una aguda inseguridad alimentaria y desplazamientos de millones de personas. Sin embargo, hay algunos avances positivos en países como Kenia, Malawi y Pakistán que se recuperan de las crisis, y se observan mejoras en Somalia y Yemen.