El primer viernes de Ramadán, más de 80.000 fieles se reunieron pacíficamente en la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén. Mientras tanto, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rechazó una reciente propuesta de alto el fuego de Hamás en Tel Aviv, citando las continuas demandas poco realistas de Hamás.

La oficina de Netanyahu anunció la aprobación de un plan militar para invadir Rafah, en el sur de Gaza, donde residen muchas personas desplazadas. No se proporcionaron detalles sobre la evacuación y protección de civiles durante la operación.

Estados Unidos confirmó que no había visto el plan, pero enfatizó la colaboración continua con Israel en los desafíos regionales. Hamás había propuesto modificaciones a la liberación de prisioneros, manteniendo su llamado a un fin permanente a la agresión israelí.