El presidente colombiano, Gustavo Petro, propuso al Papa Francisco que las negociaciones con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se lleven a cabo en el Vaticano. Petro mencionó que mantener conversaciones en el Vaticano podría contribuir a un compromiso más profundo para abandonar la violencia.

El Presidente destacó la importancia histórica del Vaticano y su papel en los procesos de paz, expresando interés en utilizarlo como sede de negociaciones con el ELN. Durante el encuentro también discutieron la crisis climática, particularmente temas en las islas del Pacífico y Nicaragua.

Petro enfatizó su alineación con las opiniones del Papa, haciendo referencia a encíclicas como «Laudato si» y «Fratelli Tutti». Además, la conversación abordó el conflicto del agua en Nicaragua, y Petro abogó por el diálogo entre presidentes para abordar temas como la pesca artesanal.

El presidente también expresó su preocupación por el acoso contra su hija durante unas vacaciones en Florida, enfatizando la naturaleza repetitiva y sistemática de tales incidentes.