En Brasil, una mujer de 34 años confesó a la policía en Atibaia, cerca de Sao Paulo, que le cortó el pene a su marido y lo arrojó por el inodoro después de descubrir que se había acostado con su sobrina de 15 años.

Según los informes, la mujer ató a su marido a la cama, utilizó una navaja de afeitar para realizar el acto y luego afirmó haber oído que tal vez fuera posible volver a colocar el órgano. Se entregó a la policía y afirmó que había tomado una fotografía del órgano amputado antes de deshacerse de él. El marido, de 39 años, fue encontrado con vida y trasladado al hospital, pero su estado actual no está claro.