Hubo un ataque a tiros cerca de Jerusalén, que provocó un muerto y seis heridos. Tres palestinos abrieron fuego contra civiles que se encontraban en vehículos cerca de un asentamiento israelí, y dos de los atacantes murieron a manos de civiles y fuerzas de seguridad en el lugar.

Los heridos fueron trasladados a hospitales cercanos y el tercer atacante fue detenido por las autoridades. El ataque fue celebrado por grupos militantes palestinos, en medio de tensiones por el acceso a la mezquita de Al Aqsa durante el Ramadán.

Los funcionarios israelíes pidieron medidas más estrictas contra los palestinos, exacerbando las ya altas tensiones en la región.