La industria extractiva se prepara para mostrar su transparencia

Se prepara para una segunda validación, que en el 2023 será realizada; la primera le dio buen puntaje en la región

República Dominicana tendrá en abril de 2023 la segunda validación (evaluación) sobre la transparencia con la que se maneja la industria extractiva en el país, como es el caso de la minería, y se espera que vuelva a obtener el buen puntaje -o quizás más- logrado en la primera ocasión.

Las validaciones se realizan cada dos años, y en la primera le fue muy bien al capítulo dominicano, especialmente si se considera que entraba por primera vez al círculo de medición que se hace por vía de la Iniciativa para la Transparencia de la Industria Extractiva (EITI, por sus siglas en inglés).

República Dominicana tuvo una relación de “mayormente cumplido”, lo que significa que casi todos los requisitos existentes fueron cumplidos, con muy buena perspectiva.

En algunos otros requisitos, por ejemplo en transparencia de contratos, República Dominicana superó “la prueba”. Esto, gracias a que el país ha publicado los contratos extractivos desde siempre y eso tiene una ventaja muy importante en la validación.

La EITI se fundó en el año 2003, quiere decir que cumplirá veinte años en 2023, y nació para impulsar la transparencia de los recursos extractivos y para ver cómo se manejan éstos (es decir, el petróleo, gas y minería) en los lugares donde existan esos recursos.

La iniciativa parte de una base y un supuesto muy importante. La base es que los recursos naturales le pertenecen a las personas y, por tanto, las personas tienen derecho de estar bien informadas y conocer cómo se manejan esos recursos. De ahí la cuestión de la transparencia.

Las explicaciones las ofrece a elCaribe Esteban Manteca Melgarejo, gerente País para América Latina y el Caribe de la EITI, que es implementada por países ricos en recursos naturales no renovables. República Dominicana tiene varios.

De origen mexicano, Manteca Melgarejo ha venido al país por una cuestión concreta y específica: Preparar el “terreno” para la segunda validación, que está más o menos cerca. Será el año entrante y hay cuestiones que deben “cuadrarse”.

Manteca Malgarejo platicó sobre el tema con el periódico elCaribe


En la conversación sostenida a media mañana con este periódico, el experto explica que además de la revisión de los informes hay otros parámetros que se revisan en los países. Y el dominicano no se zafa de eso.

En particular, el estándar se centra en identificar cómo se establece el marco jurídico y los contratos y en ver cómo esos contratos regulan la explotación de los minerales existentes.

Se mira adicionalmente que las empresas paguen lo que tienen que pagar, por ejemplo en impuestos, y que los gobiernos reciban lo que dicen recibieron por el citado concepto.

Cada uno de los países implementadores del estándar lo hace de forma voluntaria, porque es un estándar que no viene de ningún tratado internacional

Equivale a decir que cada país se hace miembro de la Iniciativa para la Transparencia de la Industria Extractiva de forma voluntaria y no por la fuerza.

El estándar que debe cumplirse

La fortaleza del estándar es precisamente ese carácter voluntario, porque entonces la asunción de esa responsabilidad por parte de los países que postulan para ser implementadores los lleva a tener que cumplir ese estándar y a hacer buena su palabra, en términos de avanzar en materia de transparencia.
Actualmente el estándar se implementa en 57 naciones, once de los cuales están en América Latina. En el caso de República Dominicana, es un país implementador desde el año 2015.

Como parte de esa preparación para la siguiente evaluación de República Dominicana en materia de transparencia en la industria extractiva, Esteban Manteca Melgarejo ha sostenido reuniones con el sector gobierno, con la sociedad civil, con la industria y el grupo multipartícipe, con quienes ha analizado el progreso de las acciones correctivas que se señalaron en la validación anterior.

En esas acciones correctivas señaladas el país tendría que mostrar progresos para continuar con una buena nota. Pero también el experto ha hecho énfasis en la necesidad de revisar que todos los requisitos hayan mantenido el nivel de implementación que se tuvieron en la evaluación o validación anterior.

El nuevo modelo de validaciones –que incluye la que se hará el año entrante- también permite hacer comparaciones.

Y aquí encaja decir que República Dominicana ha sido de los países mejor evaluados de la región con el modelo anterior y la validación anterior.

Está parado en firme

De los once países que se validaron antes, República Dominicana ha sobresalido en términos de la implementación.

El único país de la región que ha tenido calificación de sobresaliente es Colombia, pero República Dominicana ha estado muy cerca de esa validación, con base en el modelo anterior.

Las naciones evaluadas en el modelo pasado (vistos del sur al norte) fueron: Argentina, Perú, Ecuador, Colombia, Guyana, Surinam, Trinidad y Tobago, Guatemala, Honduras, México y República Dominicana. Con base en el nuevo modelo se han evaluado Guyana, Argentina y México, con resultados distintos. La solidez que República Dominicana mostró en la primera validación le da unas bases sólidas para mantener el paso.

Una característica de la EITI es que se trata de un esfuerzo multiactor. El órgano máximo de EITI tiene representación de los gobiernos, de la sociedad civil y de la industria y hay un estándar (que son las reglas básicas para la implementación de esa iniciativa) que contiene 7 requisitos.

Esos requisitos abarcan la parte de la participación de las partes interesadas, el marco legal, los contratos, el impacto económico de las actividades extractivas y chequea cómo es que el gobierno recibe esos recursos que las empresas extractivas deben pagar de acuerdo con los contratos, y cómo los utilizan.

Esto es, si están claras las reglas para después de recibidos los pagos y si está claro lo referente al traspaso de esos recursos a las autoridades locales y lo concerniente a la inversión que se realiza de los mismos (del dinero).

Existe también la parte de los pagos ambientales y el impacto ambiental. Eso se acuerda con base en las prioridades de cada uno de los países.


Otro punto que debe conocerse

Cada país implementador tiene la obligación de presentar un informe a la EITI por lo menos cada dos años, en el que se ofrezca una panorámica completa de explotación de los recursos extractivos.

“Incluye ver cómo están los procesos para entregar licencias, cuáles son los listados de las licencias otorgadas; cuáles son las exportaciones y los valores de exportación y producción, así como informaciones sobre los recursos que ha recibido el Estado”, dice el gerente País para América Latina y el Caribe de la EITI.

A partir de 2020 todos los contratos y sus enmiendas deben ser públicos.

De acuerdo con la EITI, si hay países que tienen por ejemplo una empresa estatal, como es Petróleos Mexicanos, en el caso de México, entonces hay que ver cuál es la responsabilidad y cuál es el manejo y los recursos que genera para el Estado la empresa estatal; qué se hace con los recursos y cuáles son los pagos nacionales que se tienen que hacer, entre otros elementos.

Cada uno de los grupos partícipes de cada país tiene la obligación de contar con un plan de trabajo y darle seguimiento. Y ese mismo seguimiento implica ver cómo va el cumplimiento del estándar a lo largo del tiempo.

Hay un mecanismo de evaluación que es el mismo para todos los países, que se llama validación. Y es el mismo mecanismo de evaluación para todos, para que sea también el mismo estándar.

El proceso de evaluación que se hace evalúa el cumplimiento del estándar, requisito por requisito, dependiendo también de las condiciones del país. Eso significa que puede haber requisitos que no son aplicables a un país equis.

Por ejemplo, puede darse el caso de que un país no tenga una empresa estatal, o que por ejemplo no haya ningún tipo de contrato con permuta. En fin, puede haber varias cosas que no apliquen para un país equis.


“En esta validación ahora se introdujo un nuevo modelo; es un elemento muy importante que promueve una mayor participación de los grupos multipartícipes en esa evaluación”, explica Manteca Melgarejo.

Además, hay un elemento numérico que da un puntaje por la implementación del Estado. Es un puntaje a 100 y los países que después de su validación obtienen una puntuación menor a 50 puntos reciben una suspensión del estándar.

Esa suspensión es una especie de “bandera de atención”, que señala la existencia de un problema de implementación, plantea el especialista de la EITI.

La buena nota envía una señal a los inversionistas

Si un país tuvo problemas cuando se realizó una evaluación, y en una siguiente validación no progresa, entonces el país deja de ser miembro de la EITI; deja de ser un país implementador de la iniciativa.

Hay que dejar claro que no se trata de un tratado que contenga una sanción, pero es la evaluación del compromiso voluntario que hicieron los países, las empresas y la sociedad civil que están participando.
¿Un cambio de gobierno provoca cambios o no, en este tema de la Iniciativa?, le pregunta elCaribe a Manteca Melgarejo.

Su respuesta es que en término de la implementación y del compromiso para implementar, el estándar EITI no cambia nada. Eso significa que el compromiso sigue siendo el compromiso del país.
“Naturalmente, en los cambios de gobierno, los gobiernos tienen prioridades distintas y habrá algunos que le den mayor prioridad a la agenda extractiva que otros. O habrá algunos que tengan una agenda distinta en las prioridades extractivas, que puedan tener un impacto en la manera en la que se implementa la EITI”, explica.

Desde el punto de vista de Manteca Melgarejo, una buena evaluación lograda por el país y la propia implementación de la EITI es a la vez una señal positiva para quienes “echan el ojo” al comportamiento de la nación.

Y dentro de ellos están los inversionistas, por ejemplo. “Da una señal de transparencia y de buena gobernanza en los países”, sugiere.

Manteca Melgarejo conoce bien el tema y lo deja al descubierto en mientras platica. Antes de unirse a EITI, fue gerente de atención a autoridades y asuntos regulatorios en Femsa Comercio. Y previamente fue socio de GEA, Grupo de Economistas y Asociados S.C., una consultora especializada en análisis políticos y económicos, en Ciudad de México.

Los datos direccionados a lugares en los que van

“Estamos en un mundo cada vez más digitalizado en el que los informes publicados son cada vez más obsoletos, hay todo un movimiento hacia la divulgación sistemática de información. Para la EITI es muy importante seguir promoviendo la divulgación sistemática”, indicó gerente País para América Latina y el Caribe de la Iniciativa.

Destacó que en el caso local, la página de EITI República Dominicana incluye mucha información, ya sistemáticamente divulgada (que está directamente en la fuente). Es decir, es una puerta a los lugares que tienen información de primera mano. “Los datos del registro de licencia, registro de contratos, etcétera, están direccionados a las partes en las que debe estar”, dijo.

En contexto
El principal ingreso fuente de recursos de la EITI son donaciones de países donantes; varios países la apoyan su trabajo.

fuente Elcaribe