Representantes de los principales sectores políticos, religiosos, económicos y de la sociedad civil de Haití han llegado a un acuerdo destinado a definir el marco de transición para abordar el caos del país. Este acuerdo tiene como objetivo restaurar la dignidad y el orden constitucional de Haití en medio de una grave crisis caracterizada por la mala gobernanza, la violencia y la influencia de agendas que no priorizan los intereses nacionales.

Los principios clave del acuerdo incluyen la inclusión de todos los actores sociales y políticos, la participación ciudadana en la construcción institucional transparente y la lucha contra la corrupción. Enfatiza la importancia de la paz, la reconciliación nacional y el respeto a la soberanía nacional. La estructura de gobernanza de transición comprende tres órganos: el Consejo Presidencial para la gestión y coordinación, el Gobierno dirigido por un Primer Ministro para implementar la política de transición y el Órgano de Control de la Acción del Gobierno para supervisar la ejecución de la política.

El Consejo Presidencial, con un mandato de 18 a 24 meses, tiene la tarea de defender la Constitución, garantizar la estabilidad institucional y nombrar a los miembros del nuevo Consejo Electoral. Este acuerdo significa un paso hacia la estabilidad política y el orden democrático, con el objetivo de reconstruir Haití a través del consenso y priorizando el interés nacional.

La hoja de ruta para la transición incluye varias medidas, como establecer un gobierno de rescate y de unidad nacional, restablecer la seguridad, organizar elecciones libres y creíbles, instituir reformas, llevar a cabo una revisión constitucional, combatir la corrupción, organizar una conferencia nacional, desarrollar un plan de recuperación económica y establecer una comisión para la justicia, la verdad, la reparación y la reconciliación.