Una protesta marcada por el desorden, que incluyó rotura de ventanas, lanzamiento de piedras y disparos, estalló en el hospital Teófilo Hernández de El Seibo tras la muerte del conductor de autobús Carlos Rafael Santiago Del Rosario.

El joven de 18 años falleció tras un accidente, y una supuesta negligencia médica provocó que no pudiera ser trasladado a otro centro de salud, pese a la gravedad de sus heridas. Santiago Del Rosario pasó más de tres horas en el centro de salud de emergencia, donde recibió tratamiento por una fractura de fémur y lesiones en la cabeza.

La derivación se vio impedida por falta de camas o espacio en otras instalaciones, lo que impidió completar el protocolo de traslado. El fatal accidente se produjo en la carretera El Seibo-Cruce de Pavón, y pese a la urgencia, el paciente permaneció en el centro casi cuatro horas sin ser trasladado a una instalación más adecuada. La protesta desordenada se produjo como respuesta a la percepción de negligencia médica.