El Día de la Cero Discriminación, que se celebra el 1 de marzo, tiene como objetivo combatir la discriminación en todas sus formas. Enfatiza que cada individuo posee talentos únicos que contribuyen al avance de la sociedad, independientemente de sus diferencias en apariencia, preferencias o características.

Según la Declaración Universal de Derechos Humanos, todos los seres humanos tienen los mismos derechos y la discriminación por motivos de raza, género, orientación sexual, creencias religiosas o capacidades cognitivas es injustificable.

A pesar de los avances, la discriminación persiste a nivel mundial, como lo demuestran las leyes que criminalizan aspectos como la exposición al VIH, la identidad transgénero, el trabajo sexual, las relaciones entre personas del mismo sexo e imponen restricciones de entrada o pruebas obligatorias del VIH en varios países.