El color de la orina es un indicador importante de la salud general y varía del amarillo claro al amarillo pajizo según los niveles de hidratación. Los alimentos y medicamentos pueden influir en su color, mientras que la enzima bilirrubina reductasa, descubierta por los investigadores, es responsable de su tono amarillo.

La bilirrubina, un subproducto de la degradación de los glóbulos rojos, puede provocar ictericia si no se excreta adecuadamente. La orina sana varía de casi incolora a amarilla oscura, y la hidratación juega un papel crucial. Se recomienda consultar a un profesional de la salud para una ingesta adecuada de líquidos.

Los colores inusuales de la orina podrían indicar problemas de salud como infecciones del tracto urinario, cálculos renales o ciertas enfermedades que requieren atención médica.