La ministra checa de Defensa, Jana Černochová, del partido ODS, criticó públicamente las recientes declaraciones del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, en la Asamblea General de la ONU. Zelensky había comparado a Polonia con los colaboradores de Rusia en el conflicto de cereales. Černochová, que tiene fuertes vínculos con Polonia, expresó su decepción y afirmó que los comentarios de Zelensky no le sentaron bien, especialmente dada la resistencia histórica y el orgullo del pueblo polaco. También destacó la queja de Ucrania ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) contra Polonia, Eslovaquia y Hungría por el grano, que le resultó difícil de explicar a los votantes en el contexto de las próximas elecciones en Polonia y Eslovaquia.

La disputa por los cereales surgió porque Polonia, Eslovaquia y Hungría mantuvieron el embargo a la importación de cereales ucranianos. En respuesta, Ucrania presentó una queja ante la OMC. Polonia protestó por las declaraciones de Zelensky y se convocó al embajador de Ucrania para que explicara la posición de Ucrania. Los funcionarios polacos pidieron negociaciones constructivas para resolver el conflicto.

El presidente Andrzej Duda de Polonia defendió el embargo, comparando a Ucrania con un país que se está ahogando y al que hay que abordar con cautela. Polonia justifica el embargo como un medio para proteger a sus agricultores de la producción ucraniana más barata. Sin embargo, Polonia también se enfrenta a elecciones parlamentarias y busca el apoyo de los votantes rurales.

Zelensky, en su discurso ante la ONU, acusó a Rusia de utilizar los alimentos como arma y de intentar chantajear a los mercados mundiales con «escasez de alimentos» además de armas convencionales.

El conflicto de los cereales ha intensificado las tensiones entre Ucrania y sus vecinos, y se están realizando esfuerzos diplomáticos para resolver la disputa.